3 Huevos de gallinas camperas
3 Manzanas Fuji
1 Yogur natural sin azúcar (usamos el vaso del yogur de medida)
2 Yogures llenos de Azúcar
3 Yogures de Harina
Medio Yogur de Aceite de oliva suave
1 Sobre de Levadura Royal
1 Bote de mermelada de melocotón
En primer lugar compramos los ingredientes, poniendo atención en escoger unas buenas manzanas. Para esta receta de bizcocho nos gusta usar la raza Fuji, por ser muy jugosa, pero se puede hacer con Reineta, Golden o la variedad que consigamos de máxima frescura y calidad. El vaso del yogur lo usamos como recipiente de medida para el azúcar, harina y aceite. El aceite tiene que ser suave para que no predomine su sabor. Los huevos que usemos que sean frescos y de buena calidad.
Pelamos, descorazonamos y cortamos, en rodajas de unos 3 milímetros, las manzanas. En un bol grande o ensaladera, mezclamos muy bien todos los ingredientes excepto la manzana. Cuando tengamos una pasta homogénea, añadimos los trozos de manzana y mezclamos de nuevo muy bien. El molde o recipiente para tartas lo untamos con mantequilla por toda la parte interior (nosotros usamos de cristal porque va muy bien). A continuación vertemos el contenido del bol en el molde, repartiendo la mezcla para que esté con la misma altura en todas partes.
Precalentamos el horno y, cuando esté bien caliente, metemos el bizcocho. Según la altura de la masa tendremos que dejar cociendo más o menos tiempo. Para una masa de unos 3 ó 4 centímetros de altura recomendamos 45 minutos a una temperatura de 175º C. El truco para comprobar si está cocinado es como para la tortilla española, pinchamos con un tenedor o cuchillo para comprobar si sale limpio. Si sale untado con masa es que faltan unos minutos. Podemos acabar la receta sacando nuestro bizcocho de manzana y dejarlo enfriar... o untar con mermelada por encima del bizcocho (en todo o parte) e introducir otros 5 minutos en el horno. Otra variante de esta receta es mezclar dos manzanas en la masa del bol, echar todo en el molde y con la tercera manzana extender las rodajas por encima del bizcocho de manera que queden en la parte superior del éste. De esta forma, la manzana del interior quedará cocida y un poco desecha y la de encima estará asada y entera.
500 Gramos de Manteca de Cerdo 2 Huevos
1 kilo de Harina de Fuerza 350 Gramos de Azúcar
150 Gramos de Almendras, sin cáscara 1 Copa de Orujo (opcional)
En primer lugar, escaldamos un minuto (en agua hirviendo) las almendras. Ésto se hace para quitar la piel con facilidad. Cuidado no quemarse. Se dejan secar y después, las trituramos hasta hacer un polvo grueso. Amasamos manualmente la manteca hasta que esté muy blanda. Este proceso nos llevará unos 10 minutos. Añadimos el resto de los ingredientes, excepto la harina, y mezclamos y amasamos. Una vez tengamos bien mezclado todo, comenzamos a añadir harina puñado a puñado. Después poner cada puñado, de unos 100 gramos, amasamos con energía varios minutos. Para ir añadiendo la harina nos vendría bien que nos ayudase otra persona, ya que tendremos toda la masa pegada a las manos. Cuando terminemos de incorporar toda la harina seguimos amasando hasta tener una masa compacta y homogénea. Este proceso es clave para elaborar unas pastas firmes y durará unos 20 minutos. En el momento que la masa deje de pegarse a nuestras manos es cuando esté lista para moldear. Puede que tengamos que aportar un poco de harina más para dejarla en su punto, pero el tema es amasar y amasar hasta lograr una masa consistente que no se desprenda o raje en el horno.
A continuación, se cortan trozos de masa y le damos la forma deseada. Se puede estirar con un rodillo en la mesa, dejándola gruesa, y con la ayuda de moldes o la boca de un vaso cortamos las pastas. Podemos hacerlas de la manera que más nos guste o combinar varias formas. Tendremos en cuenta que el grosor tiene que ser similar (en cada hornada) para que estén todas en el mismo punto de cocción, sino unas quedarán bien y otras se quemarán. En algunas podemos colocar una almendra entera encima, le da un toque especial y crujiente.
Precalentamos el horno a 175ºC. Cuando lo tengamos caliente, introducimos una bandeja con las pastas. Entre éstas y la bandeja ponemos papel de horno. En unos 30 minutos sacaremos nuestra primera hornada de Pastas de Manteca y Almendra. Dejamos enfriar y guardamos en una lata, por ejemplo, a temperatura ambiente. Estas pastas se pueden conservar muchas semanas sin perder textura y sabor. La receta, que hemos realizado en múltiples ocasiones, es tradición en El Bierzo desde hace siglos.
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Ponferrada, El Bierzo (León)
